Quisiera ser grande, muy grande, que la gente temblara cuando me viera pasar,
que mi voz fuera vozarrón y se escuchara en todas partes,
y que las pupilas de mis ojos bastaran para decir la verdad.
Quisiera sentarme en una plaza a escuchar el clamor de los árboles,
y que el aire fuera tibio y prístino, y que el futuro solo fuera un bolsillo en mi pantalón.
Quisiera mirar los rostros de los transeúntes y poder confiar. Ver una sonrisa y no especular.
Quisiera que las palabras fueran tan perennes como las rocas
y los recuerdos tan nítidos como las mañana después del aguacero.
Quisiera inspirar fuego y alimentarme de cactus.
Quisiera mascar truenos y vestirme de etiqueta, hablar como los perros y dormir como un léon.
Y cuando me angustiase la falta de armonía, correr como los elefantes y arrasar con el paredón.
que mi voz fuera vozarrón y se escuchara en todas partes,
y que las pupilas de mis ojos bastaran para decir la verdad.
Quisiera sentarme en una plaza a escuchar el clamor de los árboles,
y que el aire fuera tibio y prístino, y que el futuro solo fuera un bolsillo en mi pantalón.
Quisiera mirar los rostros de los transeúntes y poder confiar. Ver una sonrisa y no especular.
Quisiera que las palabras fueran tan perennes como las rocas
y los recuerdos tan nítidos como las mañana después del aguacero.
Quisiera inspirar fuego y alimentarme de cactus.
Quisiera mascar truenos y vestirme de etiqueta, hablar como los perros y dormir como un léon.
Y cuando me angustiase la falta de armonía, correr como los elefantes y arrasar con el paredón.

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